Ilustración de Ana Cubas
Ciudad de México, 1979. Soy como todos los de mi especie, el cúmulo de muchos hábitos innecesarios.
Blog: http://milentedentrodeunvasoconvodka.blogspot.com/
e-mail: elfuroruterino@yahoo.com.mx
Mexico City, 1979. I’m like all of my species, the hive of plenty unnecessary habits.
Blog: http://milentedentrodeunvasoconvodka.blogspot.com/
e-mail: elfuroruterino@yahoo.com.mx
Anverso al mar
Frente al mar no se es nada.
Las olas se encrespan imponentes
más alto; incluso; que mi ego:
Lo revuelcan;
tus pisadas en la arena, nudistas;
lo estrellan en los riscos;
musgo en las rocas marinas,
me desnudan la memoria:
se ahoga.
Putrefacción marítima
lo sepultan
sal de espuma
se evapora.
Cuerpo, tasajo para las gaviotas.
Nunca como la espuma, jinete de la olas.
Nunca en tu cuerpo.
Frente al mar no se es nada
Frente a ti tampoco.
Silicios
La palpitación que no termina.
Allá: El timbrazo.
Acá: el sax interminable, repetido.
Peces nadando en el interior de tu whiski,
no se inmutan.
A través del auricular: tu voz adormilada.
A través del caracol: el eco del mar.
El vapor condensado escurre por las paredes,
habitación marina de hotel barato;
silicios enredados en tus muslos.
La oscuridad:
te acaricia
el vientre,
decidida
lasciva.
Los hielos se han derretido:
uno en tu boca
otro en la superficie
de la vacuidad
Apuras el trago…
miras el fondo y mas allá
sin descifrar nada
sin esperar nada
El transitar del tiempo:
barbullando
brotando
oprimes el botón de colgar…
Nada.
Puerta liquida
ola de mar sal céfiro rocavocales y consonantes tatuadas en la memoria, nombres femeninos todos son;
arena, avanzo;
riscos, ¡no! no avanzo,
sólo camino; y de mis huellas ni rastro;
ahora: las ideas enmohecidas, reiteraciones desquiciantes;
aquí: el caos, el ego que escurre de la sien, la culata que apunta sin temor;
tú… en la espalda:
el peso de tu arena, en la garganta:
el grito coagulado, ahogarme:
siguiendo tus pasos, los puños crispados,
el mar embravecido y tú
ahora: tirar las piedras,
escurrir los bolsillos; aquí: el mar,
enjuagarse, el mar,
avistar,
murmurar el silencio del mar, el mar,
sólo el mar, Ab aetemo,
por supuesto que no soy feliz
bisagras ocres,
desasir los párpados, manijas oxidadas de tristeza,
cerrojos que no se resisten, conexiones apolilladas,
llaves extraviadas en la demencia la madera rechina,
la madera cruje, madera hinchada,
atrancada, desprendida del espacio,
la expulsa te expulsa
me expulsa chirría al unísono de tus historias;
intentar abrir abro todas
todas las puertas…
mis sueños nebulosos resbalan por el óleo, ojos importunos a través de mirillas oxidadas;
la mujer furia mira las manecillas, prende un pitillo e incinera los segundos;
a su lado yo: borboteo tanto amor;
desbordo el cenicero y sin embargo,
la tristeza se filtra salada y filosa a la garganta;
en ella, se encharca la poesía de esa noche,
parecen todas las noches, todas las noches abiertas
sube incontenible como la marea en el atardecer,
lépera inunda las pupilas, nos empapa de banalidad y tristeza,
la exhalo y otro poco la canto
tanta agua y no fluyo, el cigarrillo petrificado
reposa en mis labios arena
por supuesto que no soy feliz
afuera la lluvia no cesa, dentro la gotera tampoco;
agua, agua de todas las ciudades,
agua de todos los ríos, agua de todos los llantos;
parecen todos los llantos todos los llantos desbordados;
desembocan en el mar; agua en mí:
purificando, agua en ti:
fluyendo, agua,
agua…
olas de mar sal céfiros rocas puntos de colores en las puntas de las olas,
gaviotas, sonidos repetidos y espuma, arena,
avanzo, picos,
escarchas y nombres; ligera,
avanzo, y de mis huellas y los nombres ni rastro,
jalados hacia el mar, expulsados de la memoria
tú…