Ilustración de Guillermo Trapiello.
Jorge Betanzos. (Ciudad de México, 1983) estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM. Ha participado en diversas publicaciones como El poeta y su trabajo, Oráculo, La gaceta del Fondo de Cultura Económica, Letras Libres y la revista electrónica Sibila; así como en la antología Divino tesoro y el Anuario de poesía mexicana del FCE (en 2004 y 2007). Fue becario del Fondo para la Cultura y las Artes del Estado de México durante el 2008 y recientemente le fue otorgada la mención honorífica del Premio Nacional de Poesía Elías Nandino 2009. Los fragmentos presentados pertenecen al poemario Los Héroes próximo a publicarse.
Jorge Betanzos ( Mexico City, 1983) studied Hispanic Literature in UNAM. Has participated in several national and international publications, such as: El poeta y su trabajo, Oráculo, La Gaceta del Fondo de Cultura Económica, Letras Libres, and the electronic magazine Sibila. He was granted with the scholarship of the Fondo para la Cultura y las Artes del Estado de México, during 2008. Recently, he obtained a special recognition in the National Poetry Award Elías Nandino 2009. The fragments presented in Cantártica, belong to the book Los Héroes, in its way to be published.
san bartolo, 1928
ψ: [la lluvia crece entre las montañas
resonando las voces de animales
que miran pasar el agua]
sin vernos
las líneas de la mano
como un mapa de ríos que no se cruzan
resisten el pulso del más pequeño
que nace bajo tu índice
y te pide que regreses
|la línea que tú llamaste círculo
es sólo un punto|
los árboles crecieron a la altura del viento:
las copas tejidas como córneas
por venas de luz entre las hojas
se mueven música
y una palabra en años de silencio
pero sucede que en el aire
nuestros nombres escritos
se llenan de colores bajo la lluvia
y la noche
pronuncia azul hasta una palabra:
para derrumbar un árbol: para tirar las hojas: se borran las flores:
no existen: los días, los caminos, la memoria nostalgia
mi nombre como una gota
se pierde en el río al que llamas memoria
tu mano izquierda
y pronuncias
cuido los corazones
como el cauce de una luz sin dirección
que sirve
por los siguientes minutos
para borrar la ruta
en este mapa
sin escalas
lisboa, 1989
la oscuridad
distingue
para su pecho
dos luces pequeñas
que se tejen en silencio:
(silencio)
colores corren
en caravana y flores
e inundan mi cabeza
hasta el borde:
[las(feux) luces(rouges)]
caminábamos en círculo
rodeando el fondo del pozo
en el que nos conocimos
ψ: [alzaban agua
descubriendo el verde esmeralda
que encierra una palabra
redoblada en marcas
de vaivén y espuma
que estallan
sobre la arena]
el borde en mi corazón
de península
deriva en pájaros
y lugares
que recuerdo
nunca he visitado
sonora
2209201
una gota de sangre fría
está detenida en mis manos
sobreviven los recuerdos ojos
y la memoria extraña imagen de un camino largo
bajo el sol:
dos cactus
(órganos)
mirándome fijamente
el vuelo de un animal en círculos
y la carretera sola:
apenas un estallido en la córnea
empuja un borbotón de sangre
se insinúa a la vista y el santo amor/
santo domingo/ santa cecilia/ san silvestre/
santa dimpna¤ san juan/ santa rita/
empiezan
mi cabeza
evitándome escuchar
la misma canción
mientras caen
la lengua extranjera de los doctores
que no escuchan mis ojos
y tiran sobre mi cama
las cartas
sin despertar
las luces del camino
archipiélago japonés, 1912
i
en otoño,
me abrazaste bajo el agua
el cangrejo de tu signo me hizo pequeños orificios
y respiré
como una isla
[Estrellas: Cancri, Antares, Sargas: no se muevan]
me asomaba a los poros para animar tu constelación
imaginé latitudes
quise la ilusión de llegar en la oscuridad
con un solo faro
y recordar los pequeños orificios en la playa
para buscarlos
y presentir
que hace mucho
tu signo
abandonó la isla