
Petit Mal

Petit Mal
El sonido de Petit Mal es oscuro e inteligente. Recuerda a los clásicos Orchestral Maneuvres in the Dark o a los Tears for Fears, sólo que abordando temas un tanto más complicados, como la crisis financiera, el estado actual de las cosas, la oscuridad en la que está inmersa la sociedad… Se trata de electro-pop oscuro y estridente, a veces en extremo bailable y a veces verdaderamente difícil, metálico, ruidoso. El lanzamiento de su disco, llamado igualmente Petit Mal, 2009, sorprendió a las prensa inglesa y a la crítica de inmediato. Y aunque sólo es un proyecto paralelo de Antifamily no puede dejarnos indiferentes que Mt. Dimension se haya convertido en una de las canciones definitivas del año en el Reino Unido y en el mundo.
Ben Seymour (sintetizadores) y Melanie Gilligan (voz) han logrado hacer una reinterpretación fantástica y contemporánea de lo que fueron los mejores grupos de teclados de los ochenta. Incluso, en uno de sus temas hacen una referencia sonora a Kraftwerk, o a algo que se le parece, y que nos transporta de inmediato a la música electrónica (de salvaje evolución) de los últimos tiempos, manteniendo un toque de aquella nostalgia por las décadas pasadas.
Ya sea disco erudito o música vanguardista (o de culto a la vanguardia) es uno de esos grupos a los que vale la pena poner atención. No tanto a las bases rítmicas como al contenido de sus letras (el lamento es curioso). Actuales en tanto que se preguntan cuestiones absolutamente vigentes, extrañas al electro-pop común.
La frialdad en la voz de Melanie es necesaria y complementaria a la propuesta que hace su música. Nos obliga e induce a movernos. El ritmo es sencillo y sucio, como música para una noche destructiva acompañada de una reflexión importante; que podría estar influida por el antagonismo al urbanismo contemporáneo, ya que entre otras cosas, ha sido uno de los temas abordados por Ben Seymour, quien, al igual que Melanie, ha incursionado en el cine y mantiene vivos bastantes proyectos que cuestionan o estimulan el pensamiento.
Petit Mal pone el dedo sobre el renglón: hacen falta más preguntas, más refutaciones, más contenido, más sentido, más perspectiva, más conciencia. Hay un pequeño mal que sentimos todos. Un pequeño mal que no nos deja en paz nunca. Su sencillo, Crisis in the Credit System es bastante esclarecedor. Vivimos tiempos de vaciamiento, de estupefacción y congoja. ¿Qué le vamos a hacer? Abajo dejamos un vídeo de una actuación en directo y las cuatro partes de un drama escrito y dirigido por Melanie Gilligan, titulados con ese mismo nombre: Crisis in the Credit System.
http://www.myspace.com/petitmalpetitmal
W.C
Petit Mal’s sound is rather dark and smart. It calls to mind OMD, or Tears for fears, but with a difference: they take on themes that are quite more complicated. The financial crisis, the present state of things, the darkness in which society is immersed… We’re talking about strident and obscure electro-pop that goes from dancing rhythms to very-hard-to-listen-at noise. The release of Petit Mal (2009) took the English press by surprise and did so with the critics immediately. And as muchs as it’s just a side project of Antifamily we can’t but acknowledge the fact that Mt. Dimension has become one of the year’s definitive songs in the UK and throughout the world.
Ben Seymour (synthesizers) and Melanie Gilligan (voice) have managed to do a very contemporary and fabulous reinterpretation of what some of the best synth bands from the eighties sounded like. It seemed to us that there’s even a reference to a Krafkwerk tune –or something very close to it– that suddenly took us to the savage evolution electronic music from the last years have experienced; but keeping some nostalgia for previous decades.
It doesn’t matter if it’s erudite disco or Avant Garde music , Petit Mal is one of those bands that are worth attention. Not as much because of the rhythmical bases but because of the content of their lyrics. They question current affairs and profound human problems; weird enough for common electro-pop.
The coldness in Melanie’s voice is not only necessary but complementary to their musical proposal. It makes us move by force. The rhythm is simple and dirty, as if it was a the soundtrack of a very destructive night in which you suddenly have a deep and moving feeling; a great idea to solve your inner crisis.
Both Ben Seymour and Melanie have worked in cinema, taking on themes such as Urban Antagonism and keeping alive some very interesting projects that question and stimulate thought. So Petit Mal raises their hand and yells that there is more questioning needed. More refusals, more content, more sense, more perspective, more conscience.
http://www.myspace.com/petitmalpetitmal
W.C